domingo, 17 de octubre de 2010

Un Altar Para el Amor de Un Poeta


Se dobla rodilla ante tu presencia
siendo tú el altar de mis amores
donde mis ojos se fijan en complacencia
elevando una plegaria entre rumores.

Convicto soy de idolatrarte
cuan diosa en Olimpo que es tu cuerpo
por donde busco con un beso enamorarte
vistiendo la túnica de un verso.

Un poeta, --¿Qué tienes entre sus manos?
¿Será que con sus letras, él quisiera enamorarme?

De las letras fluyen voces,
porque habitan en el alma
melodías que entre roces
van en busca de su calma.

Icono invaluable de vasta sed lasciva
prolija tinta invade tu página virtuosa
con verbo descobijo tu belleza masiva
plasmando de mi pecho una rosa jubilosa.

Me pierdo en tus entrañas
atando cabos sueltos;
dando luz a tus mañanas,
arando mis besos envueltos.

Bajo la fronda de tu pelo de noche
Tornasol de mis pensares
Cegado por tus montes sin reproche
voy palpando entre tus mares.

¡Pobre poeta! Dirán los envidiosos;
los que creen que la plata mata a la letra
mas no saben que somos dichosos
al dejar marca que para siempre penetra.

El Caballito de Mar y La Estrella


Un caballito de mar
que cabalga en su coral
saltarín de par en par
sobre algas su ramal.

Jamás nadie lo monta
por muy bello que se vea
en su espalda sólo aguanta
a la princesa Marea.

En el corral de su riqueza
aletea engalanado
esperando a su duquesa
que lo tiene enamorado.

Nunca nadie le ha visto
unos dicen que es doncella,
la realidad es que conquistó
del mar su más bella estrella.

Estrella de mar
galante en fino trote
caballito de mar
salta alegre con su estrella bajo un bote.

Poema de Invitación


Hoy vengo con voz exaltada,
provocando a los letrados más grandes
los que miden hasta los fonemas
con su lupa de sabiduría.
A los humildes que, como yo, gateamos
en esto de las letras.
Los insto a tomar parte activa,
en el batallón de la poesía.

Invito a formar parte de esta élite,
donde con pluma en mano
destrozamos el papel...

Les invito a plasmar la vida en letras
a ser del lienzo testigo ocular
a ser el oído y la voz de los ausentes
a desmontar la vulgar monotonía.

Invito a hacer del garabato un poema
que haga germinar redondillas, cuartetos,
sonetos, glosas y octavas.
A hacer de la nota amorosa una bella epístola
de la excusa escolar, una prosa grandiosa
y de las paredes rayadas; un mural...

Invito a hacer de las letras artillería pesada
para bajar los aviones del amarillismo
que desluce el leer poemarios, cuentos infantiles y fábulas.

Invito a descargar la inspiración como ráfaga
que perfora el universo de ignorancia del vale-verguismo[1]
que se apodera de las mentes y las hace prisioneras.
¡Hoy te invito a ti a ser parte de la historia!





[1] Acto de no importar nada ni nadie.

Bajo Las Alas


Cada mañana se estrellaba
en el vidrio de la ventana,
como en sinfonía dirigida en octava;
el canto del ruiseñor al sol engalana.

Resonaban de su garganta despertares,
que abrían los ojos haraganes
que bailoteaban en su rezago de pesares
sacudiendo la orquesta de mustios desganes.

De acompañamiento aleteaba un colibrí;
zumbando sus alas al viento mañanero
en percusión sobre flores del alma que descubrí
mojando sus cabelleras, en porvenir placentero.

En el jardín del alma, las dos aves decoraban
el paraje, dibujado bajo el ala de un Quetzal
que resguardaba minucioso lo que cantaban
a dúo con su acústico plumaje de tupido pastal.

El trío: ruiseñor, colibrí y quetzal;
que juntos decoraban el cielo invernal
nos regalan el concierto de esperanza de sus trinos invecibles
que soplan los despertares del espíritu y sus confines.

Hagamos pues de su canto una voz de esperanza...

Unión Inseparable


Par asimétricos,
las mañanas y ocasos
hacen las nupcias
bajo la luna llena
y al sol encadenados.

Tronco de Confianza


Aférrome con los dedos
hechos pedazos y ajenos
residentes de venenos
que implantan palpables miedos.

Caladas quedan mis manos
en la mortaja de olvido
adornando lo vivido
en casa de los paganos.

Clavo mis uñas de rabia
en el tronco del presente
desangrándolo en ardiente
flama interna que es más sabia.

Se para la conmovida
esperanza del futuro
haciendo grietas al muro
que la deja desvivida.

Ya para el mundo es rutina
estrellarse cara a cara
con la hiel que descascara;
sin dulzura lo elimina.

Se echa mano al salvavidas
bajo el asiento trasero
en el vuelo mañanero
incierto de las caídas.

Quedo mejor refugiado
bajo el eclipse tardío
de una luna en el vacío
de un infinito mellado.

Tendidas están las manos,
que condenan sin franqueza,
las que nadie por tristeza
las toma por ser de humanos.

Guerra de Soberbia


Se oyen rumores de guerra
exclama voz del desierto
soberbia por un vil injerto
de rabia y hambre de perra.

Son muchos sus seguidores
cegados por tanta lengua
nociva a la paz la mengua
de eclipse opaca; no adores.

Los nombran engañadores
los de principios decentes
los que de amor son docentes
y no son conquistadores.

Escupe su labia mala
cual lava que arde fogosa
que pretende ser hermosa
siendo infierno como bala.

Su oído distorsionado
la melodía aniquila
la esconde en rota mochila
al hombro del traicionado.

Condena a los que más tienen
aun por su propio esfuerzo
acostumbrado al refuerzo
los más pobres lo mantienen

Hartos están sus hermanos
de sufrir por ideales
extintos en los zarzales
hiriendo inocentes manos.

Ya dejémonos de realce;
de esa sed que vanagloria
mejor hagamos historia
con amor de largo alcance.