martes, 10 de agosto de 2010

Grandeza




En los picos más altos e infinitos,
en el despertar grato al pensamiento
sacude la voz breve entendimiento
que cubre los lugares más distintos.

Desmonta el tibio sol del firmamento
derrite en frágil mano su existencia
bendita luz divina que presencia
nacer de la alegría y fundamento.

Pintada la sonrisa se despista
del gris pigmento que desmoraliza
las ganas enfermizas de conquista.

Grandeza, luz divina vas deprisa;
girando por el mundo de optimista
vivir del despertar de una sonrisa.

Desencadena un Gatillo (Tanka)




Jala el gatillo
despavoridos gritos
insurrección;
éxodos de almas brotan
de un dedo corto y tieso.

domingo, 8 de agosto de 2010

Un Vuelo

Vuelo encantado

con las alas de papel.

Sin la demora,

prosigue sobre nubes

alma de papalote.

El Don de la palabra


Palabra: manantial desbordado a la deriva
robusta se alborota en el pecho del idiota;
se jacta en vanagloria y destruye al compatriota
y con beso de Judas sepulta sin un ¡viva!
Se sopla como cobra que presta al nido ronda
veneno de colmillo traspasa dermis tierna
enferma de la pena la vida se mancuerna
con el infierno tosco que la aplasta y desfonda.

Volátil como pólvora su grito ataviado
del sol es reprimida y mató dulce legado
atómica medida salvaje rompe paso.
Huyamos en bandadas de lengua ponzoñosa
que da a luz a palabra viéndola engañosa
creyendo en la esperanza de un día siendo manso.

Aún Hoy


Aún despiertas con la asfixia del pasado
con el legado cargado en hombros de seda
que se mancuernan con un presente dejado
en bandeja de barro donde una huella se queda.

Aún el eco de una última noche de vida palpita;
se rastrillan las vivencias en el cerebelo
se mutan en cada gota de dolor que cae y grita
en la agonía que habita en avenida del desvelo.

Aún tu silueta hace surcos en el colchón
donde a oscuras busca y no halla
donde a rasguños encuentra el perdón
y si no fuera por la madrugada, desmaya.

Aún entre el desecho de la humanidad
se cuela entre el agujero de un cartón
esa llama que sueña con arder en humildad
que se deshace por propagarse en tu frío corazón.

Aún hoy, cuando los ojos buscan cerrarse
quedan entre abiertos en su afán de búsqueda
en un sentir compartido pero que cuesta demostrarse.
Hoy, dejas el alma descalza pisando la realidad que queda.

La Consuelo Sarmiento


Se escucha la caricia del agua
sobre las rocas del riachuelo del pensamiento
que se alza como naguas
del vestido dominguero de la bella, Consuelo Sarmiento.

Le basta un movimiento
y desencadena un suspiro
siendo hada del pagano sentimiento
que se filtra al subconsciente sin retiro.

De su diadema azul marino
se desprende su mágica cabellera
que rítmica ondea en los ojos de un vecino
pretendiente de sus fervientes besos de quimera.

Siguiendo el hilo de su falda llega a su destino
justo al lado de la cadera donde se pierde contento
el jovial pensamiento que se posa como pino
en lo alto de los cielos con mirada al firmamento.

Habiendo visto todo esto me sonrío de placer
viendo cada amanecer en el rincón de mi balcón inmenso
hilvanando pensamientos de lo más bello de ser
amigo de la Sarmiento que desde lejos sopla un beso.

Rostro de Refugio


Me refugio en tu mirada;
angelical manto de alegría,

que guía interminable travesía
tras un sueño que es bosquejo de alborada.

Renacer de ilusión indeleble, del manto
que blanco se perfila en son pacífico
con remanso de paz casi científico
que ve lo que para el ojo es sólo un encanto.

Un rostro en la infinidad dibuja un pensamiento
y una voz que repercuta en el alma cautiva
siendo su eco sonoro decibel que motiva
a vencer el deshuezadero de vida en lamento.

Refugio mis cinco sentidos
bajo la estela de tu oración
que es grúa de purgatorio de estación
rescatadora de almas de sueños extinguidos.

Tú que vives bajo el techo de su amor
alza una bandera de valentía
que ondea al son de cada día
de un despertar sin flagelo de temor.