miércoles, 14 de abril de 2010

Meditando un susurro de la vida



No basta ver al cielo con la esquina del ojo
como el cruzar de nubes en el verano seco
cercenando mitos del firmamento en enojo
quizá avivando fuegos ardidos de un eco.

No basta con bajar la falda de la más bella
con la mente que descobija muchos deseos
escombrados de la veloz y brillante estrella;
diadema colgada de sus cabellos espesos.

Arrincona la nostalgia al tizón encendido
que relampaguea implacable amor infinito
que sosiega al soberbio arrastrado y enfurecido
como corriente débil que arrasa como un mito.

Se pregunta ¿qué pintan mis palabras aquí
al escurrirse por papel de seda y de brazas?...
¿Será esa musa que a lágrimas conseguí
bajo el calor de un sol que brilla de esperanzas?

Sigo bajo el mismo cielo azul viéndola pasar
susurrándome al oído extensas epístolas
transformadas en amaneceres sin desplazar
su esencia que nos tupe con bellas amapolas.



Dama Ajedrez



Envuelvo el alma en un rocío cálido.
Empapada gotea su alegría,
su amargo vía crucis de cada día
cómo interminable éxodo.

Contemplo envuelto de apacibles destellos
derrumbes trágicos... psicológicos
penetro infalible cerebros secos
e inyecto profundos tónicos.

Un grito al cielo se escucha de repente
de gente sin precedentes
indagando eternos enigmas
que sofocan con cada inhalación de las vidas.

Protagónico es el tiempo en la vida
cómo es la semilla del agricultor paciente
que de sus surcos brotan agónicos frutos de ofrenda
para el hambriento de fe impaciente...

Mientras tanto, desde su trono eminente y omnipotente
vigila en sigilo la voz que clama en el desierto
que sonora se escucha llamando a un desprendimiento
moral de lo indecente...

Mas tomando la vida de los cuernos,
con su jineteo convulsionado
se desprenden descamados
los más ardientes infiernos.

Tan sólo queda humedecer
un áspero semblante fatigado
de las húmedas gotas de rocío al amanecer
que rebosantes al caer lo dejan de vida empapado.

Reconciliación



Se abren puertas corredizas
sobre un pasillo goteando
vidas y muertes erizas
que deambulan gateando.


Un ángel habla agitado
colgando un alma de su mano
mientras se abre ancho agobiado
el túnel de nuestro hermano.


Una cortina separa
la gloria de la penitencia;
afilado bisturí ara
una resurrección despacia .


Una insurrección acaba
en la larga plancha fría
donde la vida deseaba
germinar en alegría.


Mientras una realidad
se imprime en una lápida
que esperaba su a su edad
el residente ya de ida.


Se abren de nuevo las puertas
con el grito recién nacido
que a mentes dispuestas
hacen decir… Bienvenido.




Resplandor sobre las huellas



Siempre cuando cruzo el pasto
las mañanas de rutina
donde alegre pasó casto
resplandor por mi retina.

Un prisma se ve borroso
multicolores altivos
manchan paso venturoso
marcando recuerdos vivos.

Los aromas de las hierbas
excavan el sucio pasar
de las horas más nocivas
comején al alma arrasar.

El sol de la suave tarde
de sutil tonos alumbra
el pulsar de un alma que arde
por salir de la penumbra.

Arden mis huellas marcadas
siempre cuando cruzo el pasto
sobre verdes esperanzas
que en horas de angustia gasto.

Corte Diamantado



Al
fondo
de una
danzante
estrella fugaz
de multicolores;
arco-iris abren los ojos ciegos de la verdad y el amor.
Las pupilas ya dilatadas resucitan en destellos de colores
que en su gama radiante desprenden alientos sutiles
como amapolas girando al cielo azul de abril
entre vientos que arrasan huracanados
de males despojados
libres al trecho
angosto dado
al justo que
corazón
da.

Saludos desde mi República



Pongo sobre mis hombros
el despertar de una mañana
que al sol ardiente presagia en entraña
con dulces cielos de fe encarnados.
Llevo mi paso ligero y firme
caminando sobre algodones
que suavemente mi huella en ellos imprime,
el peso de mis pesares en eslabones.
Cuelga en mi espalda sudor de lágrima
que brota por el látigo de la vida
que subiendo hasta su cima
curtió mi piel casi vencida.
Mas mi epidermis de fuerte raza
que a adversarios nunca cedió
supura el coraje que arrasa
y es un tesoro que llamas prendió.
Como el torbellino que jamás se extinguió
dejo en mi dorso un mapa incrustado
que con el filo de mi pala enterrado
guía al tesoro bien resguardado.
Ese tesoro que todos buscan
de calle en calle y de ciudad en ciudad
habita al fondo donde se arrancan
suspiros, lágrimas, sonrisas; La humildad...

Predilección Perenne



Fruta prohibida hecha en brebaje.
Sacia a sedientas almas penantes.
Recoge fieles suspiros distantes,
y los pregona en infinito follaje.
Supura el jugo que sale rodante
sabe a mieles exuberantes,
dulces, agrios y saturantes.
Bebo hasta saciarme
de su esencia al irme
lejos de inmigrante
corriendo voy
de su efecto
asfixiante
discreto
sediento
anhelando su elixir.